La joven Sara Hebe y un disco en el que las letras, rapeadas, se disparan como puñales apuntando a todas esas situaciones que nadie quiere ver del todo: desde la militarización de la Patagonia hasta la criminalización de la juventud.
(…) Sara Hebe acaba de sacar su disco debut y, con una crudeza que también está presente en su lírica combativa, lanza una feroz autocrítica: “La verdad es que el disco podría haber quedado mucho mejor. Pero necesitaba terminarlo, tenía mucha ansiedad por que el disco llegara a más manos, a otras provincias, porque siento que todo está por explotar muy pronto”, (…) lo que late en las rimas de Sara Hebe y hace que su CD debut, sea una revelación es el fuego interior de una chica que se anima a jugar con las palabras y, más aún, a que las palabras jueguen con ella. Ejemplos: “La Revolución verdadera no tiene sponsor”, “Soy la que quedó viva: entré por la salida”, “De tan histérica histórica”. “Van a destruir la niñez: demoler casas para construir cárceles”. “Gracias a Dios es atea”. Sara Hebe no tiene pelos en la lengua, eso está claro... (…)
(…) Sara Hebe vino a Buenos Aires en el 2001 (un año bastante demencial) a estudiar abogacía. Si las aulas le mostraban el Derecho, las calles pronto la tentaron con el Izquierdo... (…) “En esa época a bailar, estuve 2 años bailando y aprendí mucho con Marita Amendola, una muy buena bailarina de hip hop y dance hall.” Por ese entonces Sara también empezó un taller de teatro con Norman Briski del que salió Makinando, una obra colectiva basada en la historia de La Gráfica Patricios, empresa recuperada a manos de los trabajadores (…)
“Es curioso que, en vez de tener antecedentes literarios, la influencia de la Hija del Loco sea el baile. Soy visceral. Y creo que eso es lo que me permitió sintonizar con el rap, que es algo que tiene mucha fuerza para expresar la terrible rabia por todas las cosas que pasan.” Ahora Sara Hebe empieza a hablar sobre lo que pasa en su tierra y mira el grabador: “¿Estás grabando esto? Es que esto sí es importante que salga, eh?: El sur está muy militarizado por los intereses que hay en la tierra por la minería (…) Además es carísimo el porro y no podes fumar tranquila. Y en cambio es muy fácil conseguir cocaína. Son situaciones muy violentas.” También le molesta a Sara Hebe la violencia sobre los menores, como la idea de bajar la edad de imputabilidad. Así, en la “La Nueva Ley”, arremete, junto a Agostina Mauro, contra la institucionalización de la violencia infantil: “No pueden ser culpables los menores”, dispara. (…)
(…) Como Sara Hebe, diciendo lo que muchos saben pero prefieren callar, ubicándose en el único lugar, que por cierto, parecer quedarle cómodo: el ojo de la tormenta: “Ya tengo 26 años, y sé que no entro en ningún lado. Yo no tengo opción: o la calle o el éxito. O el éxito de la calle, que es el que termina salvándome la vida. Esa es lo mía”.
Por Santiago Rial Ungaro
Conocé un poco más de Sara Hebe
Reseña. Por Paula Casella.
ResponderEliminarComo profetiza la rapera Hebe, en un momento donde todo “parece estar por explotar”, la música del Under no calla. Desde los márgenes de la cultura músical, el rap con sus sonidos callejeros y rimas poderosas, canta las pesadillas que hoy hacen dormir a la sociedad.
Sara Hebe con su arte combate, critica y se indigna. Sus letras arremeten enojosas contra un panorama argentino apocalíptico: tierras sureñas en manos de la explotación minera, menores perseguidos por leyes que los criminalizan y la droga que deja a todos más y más duros aumentado en consumo… La música de S.H es sobre todo militancia política. No se para desde un costado cómodo a criticar las instituciones, el mercado y el gobierno. “Desde el ojo del huracán” y reivindicando el espacio de la calle como motor de ideas y de cambio, la rapera sureña describe, comprometida, una realidad más sincera: “la revolución verdadera no tiene sponsor”.