domingo, 13 de junio de 2010

"El clown es sanador: ayuda a aceptarse y a quererse"

Nota publicada el miércoles 26 de mayo de 2010 en Página/12

Marina Barbera y Lila Monti son dos de las promotoras de Parapayasas, el espacio de encuentro para las clown, del que también son parte Violeta Naón, Natalia Sismonda, Victoria Almeida, Irene Sexer, Leticia Torres y Violeta Fractman. “Ninguna payasa es clásica”, dicen.   
     
En la esencia del clown está la ruptura. Primero que nada, la de “la cuarta pared”, en ese afán casi desesperado de comunicación con el público. (...) cada vez son más las mujeres que se calzan la nariz roja. (...) “No hace mucho que nos animamos a pasar por esos lugares: los estados alocados, los sentimientos de injusticia y las deformidades. Estábamos más cerca de la tragedia, el sufrimiento y el modelo”, reflexiona la clown Marina Barbera. (...)



En noviembre del año pasado, un grupo de clowns se percató de la tendencia creciente de espectáculos femeninos y fundó Parapayasas, una agrupación que se reúne mensualmente. (...)

En consonancia con la efervescencia clownesca femenina, se observa una presencia fuerte de una modalidad de trabajo: los unipersonales, que abundan tanto en la calle como en el teatro. (...) Hay otro dato que agrupa a las clowns, al menos en Buenos Aires: son, en su mayoría, mujeres de treinta años, salidas de los talleres de los más grandes referentes del género en la Argentina. (...) “Todas venimos con un trabajo de mucho tiempo, ninguna nació ayer”, destaca Naón. (...) También se refieren a una cuestión de ego. “Tenía ganas de estar sola en un escenario, sacarme las ganas de hacer lo que quería y tener algo para poder llevar a todos lados”, expresa Leticia Torres.



Las payasas y sus escenarios

Tres son los escenarios del clown: el teatro, el circo y la calle, cada uno con sus energías y particularidades. Aunque después migren a las plazas, las clowns femeninas suelen florecer en el teatro.(...)

Lo cierto es que la multiplicidad de ámbitos en los cuales el oficio del clown puede cobrar vida –a los mencionados se suman los hospitales– suscitó grandes confusiones en los espectadores: ¿A quién se dirige este personaje? Es el espacio el que, en parte, define el tipo de espectador. “Me interesa la familia entera. El clown hace bien al alma de todos”, desliza Sismonda. (...)

Atrapadas en sus redes

“El clown es un verdadero ser siendo”, define Sismonda. Precisamente, la particularidad del género es que lo biográfico se vuelve material de trabajo. (...) A Torres le interesó hablar en Y.o. de sus preocupaciones existenciales. “Yoko Onda es una superhéroe que no sufre por amor porque se toma una pastillita. Nació de cosas que hablé con amigas. Te hincha las bolas que no te llamen, te molesta el tipo que te hizo sufrir. Con Yoko me cago de risa de eso, de las escenas que uno monta, del drama que se hace”, explica. (...)

En este sentido, las payasas coinciden en que “el clown es una cuestión sanadora”, porque se ríe de sí mismo. “Ayuda a aceptarse, quererse con todo lo que uno es. En la vida podés estar peleado con ciertos aspectos. Acá los integrás, los gritás o los susurrás”, profundiza Naón. (...)

Por su esencia vincular, Naón confía en el clown como actividad capaz de producir cambios. “El mundo se está transformando para mejor. El clown es el registro de algo diferente, y cada vez hay más gente que se suma a este género.”

Entrevistas: María Daniela Yaccar.
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